La tecnología de frontera se ha convertido en un elemento central de las políticas de control migratorio en Europa y otras regiones del mundo. El uso de inteligencia artificial (IA), algoritmos, drones, sistemas biométricos y herramientas de vigilancia tecnológica plantea importantes interrogantes sobre derechos humanos, seguridad, transparencia y calidad democrática.
¿Qué implicaciones tiene la aplicación de estas tecnologías en las fronteras? ¿Cómo afectan a las personas migrantes y refugiadas? ¿Qué límites y alternativas pueden impulsarse desde una perspectiva de paz y justicia social?
Estas cuestiones se abordan en el informe Fronteras inteligentes, democracias negligentes, una investigación que analiza de forma crítica el uso de la inteligencia artificial y otras tecnologías avanzadas en la gestión y control de las migraciones. El estudio ha sido elaborado por el Centre Delàs d’Estudis per la Pau, en colaboración con porCausa y Diario Ara, y se presentará en un acto público en Madrid el próximo 19 de enero de 2026.
Inteligencia artificial, algoritmos y fronteras: de la promesa a la opacidad
Tras décadas marcadas por la construcción de vallas físicas, la externalización del control migratorio y la securitización de las fronteras, los algoritmos predictivos y la IA han irrumpido como supuestas soluciones de eficiencia y modernización. Sin embargo, la experiencia demuestra que estas tecnologías suelen reforzar lógicas de control, sospecha y exclusión, al tiempo que aumentan la opacidad y reducen el control democrático sobre decisiones que afectan a derechos fundamentales.
El despliegue de bases de datos biométricas, sistemas automatizados de evaluación de riesgos o tecnologías de vigilancia aérea plantea serios desafíos en términos de rendición de cuentas, protección de datos y derecho internacional de los derechos humanos.
Gobernar la tecnología para proteger la democracia
El informe sostiene que el debate no debe centrarse en rechazar la tecnología, sino en regularla democráticamente. Gobernar la tecnología de frontera implica establecer mecanismos de transparencia, garantizar el control humano de las decisiones, promover auditorías independientes y devolver la responsabilidad última al ámbito político.
Solo si la democracia conserva la capacidad de decidir cuándo, cómo y para qué se utilizan estas herramientas, la tecnología podrá contribuir a la seguridad humana, la paz y la justicia global, en lugar de erosionarlas.
Presentación del informe
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Fecha: Lunes, 19 de enero de 2026
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Hora: 10:00 h
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Lugar: Oficina de porCausa, Calle Martín de Vargas, 16 (Madrid)
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Organizan: porCausa, Centre Delàs d’Estudis per la Pau y Diario Ara

