Nuevo número de la revista Tiempo de Paz, publicada por el Movimiento por la Paz correspondiente a otoño de 2019.

El número 134 de Tiempo de Paz es una aproximación al impacto que ha producido la aparición de la mujer en el ámbito público y las transformaciones sociales que se han derivado de esta aparición.

No es, un relato de los logros en la participación política, social o económica que ya constituyen una realidad aunque ésta sea vulnerable. Los logros están ahí y los desafíos siguen muy presentes y aún llevará años el poder prescindir de los mecanismos de discriminación positiva que han hecho posibles los avances.

La revista analiza algunos aspectos de esta presencia de la mujer desde aquel movimiento que surgió alrededor del lema «lo personal es político». La historia había relegado a la mujer al ámbito de lo privado con todas sus consecuencias.

La revista cuenta con la colaboración de expertas que hablan sobre temas de relevancia como la defensa de los derechos de las mujeres, la urgencia de un pacto social, el empleo femenino, la revolución tecnológica, el feminismo, las mujeres en la ciencia, el activismo, las redes feministas, el patriarcado virtual, la violencia pública y privada, los menores como víctimas invisibles de la violencia. Para ello, Tiempo de Paz cuenta con mujeres de la talla de: Carmen Romero, Carmen Matínez Ten y Teresa Blat que escriben la Introducción, Inés Alberdi, María Emilia Casas Baamonde, Cecilia Castaño Collado, Ana Mareñu Méndez, María Jesús Santesmases, Margarita Borja, Angustias Bertomeu Martínez, Teresa Lozano, Zúa Méndez, Gema Fernández Rodríguez de Liévana. El número se completa con la participación de Octavio Salazar Benítez, Miguel Lorente Acosta y Joaquín Tagar.

Según las autoras de la Introducción, la seguridad, la integridad y la dignidad son componentes sin los que la aspiración a la libertad y a la igualdad no es posible. Ninguna víctima de violencia en su vida privada, mientras no salga del círculo del terror, puede considerarse protagonista de su propia vida, ni aspirar a nada que no sea reconstruir su propia dignidad. Es necesario construir una nueva relación entre los seres humanos: un nuevo contrato social para hombres y mujeres.

La irrupción de las mujeres en la vida pública se produce en plena revolución tecnológica, en un mundo que ha propiciado grandes avances, aunque los efectos negativos de un uso de las redes sin control, con escasos límites están magnificando viejos tópicos y viejos prejuicios.

Estos son tiempos que nos anuncian desglobalización y vuelta a casa. Como si un cierto ciclo de apertura al exterior se cerrara y nos estuvieran anunciando la vuelta al pasado.