El Instituto de Estudios sobre Conflictos y Acción Humanitaria (IECAH) ha publicado un nuevo informe centrado en la localización, uno de los ejes clave en el debate actual sobre la transformación del sistema humanitario.
El concepto de localización hace referencia al papel que deben desempeñar los actores locales y nacionales en la respuesta a crisis humanitarias, promoviendo su participación efectiva en la toma de decisiones, la gestión de recursos y la implementación de acciones sobre el terreno. Aunque este enfoque ha ganado protagonismo en los últimos años, especialmente tras la Cumbre Humanitaria Mundial de 2016 y los compromisos del Gran Pacto, su aplicación práctica sigue enfrentando importantes desafíos.
El estudio, elaborado con el apoyo de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), analiza de forma crítica la evolución de este enfoque en el ámbito de la acción humanitaria española. A través de este análisis, se examinan tanto los avances logrados como las brechas persistentes entre los compromisos asumidos a nivel internacional y su implementación real.
En un contexto global marcado por la crisis de financiación humanitaria, los cambios geopolíticos y la creciente presión sobre los sistemas de respuesta, el informe pone de relieve los límites estructurales que dificultan una verdadera transformación del modelo. Entre ellos, se señalan las dinámicas de poder existentes, las barreras en el acceso a la financiación para organizaciones locales o la falta de mecanismos efectivos para garantizar su liderazgo.
Al mismo tiempo, la publicación identifica oportunidades para avanzar hacia un sistema más equitativo, en el que los actores locales no solo participen, sino que ocupen un papel central en la definición de prioridades y en la respuesta a las crisis. Este cambio de enfoque resulta clave para mejorar la eficacia, la sostenibilidad y la legitimidad de la acción humanitaria.
El informe se presenta así como una herramienta útil para comprender los desafíos actuales del sistema humanitario y para impulsar una reflexión necesaria sobre cómo avanzar hacia modelos más justos, inclusivos y adaptados a las realidades locales.

